E.M.D.R / EMDR


El E.M.D.R (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) Desensibilización por movimientos oculares es una de las llamadas "terapias de tercera generación", pues se trata de una técnica relativamente nueva en el campo de la psicología y la psicoterapia. Inicialmente surgió para el tratamiento del trastorno por estrés post-traumático y desde entonces, se ha desarrollado hasta la actualidad hasta contar con protocolos específicos para casos de trauma simple y complejo, ataques de pánico, miedos y fobias, trastorno límite de la personalidad, trastornos disociativos, duelos complicados ó mejora de las interpretaciones artísticas, etc.

 

La base del E.M.D.R se sustenta en el modelo del procesamiento de la información, un modelo cognitivo que entiende que las personas a lo largo de nuestra vida, y por las experiencias vividas creamos unas redes neuronales que contienen creencias y estas nos condicionan de manera importante la forma como concebimos el mundo, de modo que sí hemos tenido experiencias positivas, éstas se agruparan en un conglomerado de redes neuronales "positivas" que nos ayudan a  afrontar las diversas situaciones de la vida; y de la misma forma al vivir experiencias negativas, éstas también tendrán un espacio en nuestra psique y en nuestro cuerpo, haciendo que nuestra vivencia esté condicionada y en ciertos momentos nos resulte una limitación y nos bloquee.

 

Se utiliza un tipo de estimulación bilateral (EBL) que puede ser ocular, auditiva, táctil (tapping) ó música bilateralizada, que actúa como estímulo para que el procesamiento interno de nuestro cerebro de lugar a una elaboración de nuestras creencias, y de esta forma la realidad se perciba mucho más clara y menos abrumadora, con menos carga emocional ó facilitando el desbloqueo de los nudos internos. Hasta aquí, nos referimos al E.M.D.R como una herramienta útil que nos ayuda a que el paciente elabore sus dificultades y pueda por sí mismo elaborar el contenido de sus creencias, sin embargo desde el punto de vista de la terapia que integra el cuerpo y la mente, también el cuerpo almacena sus propios bloqueos y tensiones, por lo que la combinación de esta técnica con el manejo de "actings" corporales de la terapia reichiana; y en concreto el "carácter", permite que la persona resuelva sus conflictos en un tiempo mucho más breve y con una mejora evidente, sin que haya una intervención directiva.

 

Pero, cómo puede un movimiento ocular curar un trauma o una herida emocional enquistada en el cuerpo o la psique?

 

Entendemos la mente y sus mecanismos de sanación como un procesador interno que funciona. Sí,  no como una caja estática que necesita aprender soluciones y recibir pautas de conducta o un listado de reglas para el cambio. El procesador interno es un mecanismo dinámico que tiende a la regulación por sí solo, y el E.M.D.R es una medio para el  desbloqueo de ese engranaje que funciona pero necesita desencajar los nudos y tensiones que la persona ha ido acumulando a lo largo de su vida.

 

La literatura acerca de este método es cada vez más amplia; las neurociencias y la psicoterapia dan cuenta de ello. Es como si el cerebro con su capacidad de regulación intrínseca recibiera un impulso que le permite sanarse a sí mismo como parte de un proceso de regulación interna. Esto es muy evidente en los casos de trauma simple y complejo, dónde la persona puede ver los cambios que siente ante ciertos estímulos, una vez procesados.

 

En la práctica clínica todo  es mucho más complejo,  se requiere de un conocimiento previo de la historia del paciente y se plantea un tratamiento que habitualmente es mucho más breve que una terapia de larga duración. 

 

En el niño y el adolescente es muy evidente el proceso de sanación, ya que la fisiología del cerebro está en su máxima capacidad de regulación y reparación, sin embargo; en la mayor parte de los casos cuando se trabaja terapéuticamente con adolescentes y niños es necesario un planteamiento de trabajo que vaya de la mano del sistema familiar, para poder dotar de recursos a las familias en la comprensión, acompañamiento y elaboración de lo que se trabaja en la terapia.

A continuación os dejo dos videos que ejemplifican una sesión de E.M.D.R en adolescentes y en niños: